Educación en el hogar: un fenómeno en ascenso a nivel mundial

¿Por qué el homeschooling está ganando terreno en todo el mundo? Las razones son variadas, pero en general implican la búsqueda de una alternativa frente al modelo educativo tradicional.

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Para muchos estudiantes alrededor del mundo, estudiar en casa se ha convertido en la norma y no la excepción. Gracias a la proliferación de recursos educativos, plataformas virtuales y una mayor apertura regulatoria, cada vez más familias están apostando por esta modalidad alternativa.

Las razones pueden ser muy variadas, y se abordarán en este artículo, pero en general implican la búsqueda de una alternativa frente al modelo tradicional.

Vale acotar que no se trata de un fenómeno de años recientes, ya que la educación en casa era algo habitual en el pasado (de la mano de tutores particulares), antes de que el “modelo industrial” de aulas masivas se impusiera a finales del siglo XIX.

Lo que sí ha pasado en la actualidad es que esta modalidad ha cobrado mayor validez como opción educativa para las familias, vista como una alternativa útil y aceptada dentro de la oferta general de cada país.

¿En qué se diferencia la educación en el hogar?

Tal como indica un informe de la UNESCO publicado en 2025, la educación en el hogar (homeschooling, en inglés) se distingue por tres aspectos fundamentales:

  • Está dirigida fundamentalmente por los padres.
  • Se imparte en las casas de las familias.
  • Tiene una duración flexible y adaptativa.

Eso sí, pese a salir de cánones tradicionales, esto no implica que la educación en casa abandone la estructura ni los procesos formales.

De hecho, debido a la propia evolución de esta modalidad, en años recientes incluso se han diversificado las opciones de currículo para el homeschooling, ayudando a los padres y madres a dar sentido a la instrucción impartida. Así, por ejemplo, en función de la flexibilidad, hay alternativas como:

El modelo listo para usar:

Esta es la opción que más facilita el trabajo de los padres y madres, porque delega en terceros buena parte de los esfuerzos de diseño y adaptación de los contenidos.

Por ejemplo, las familias pueden optar por currículos ya listos para usar, con todos los recursos preparados por cada asignatura: libros descriptivos, guías diarias paso a paso, lecturas complementarias, exámenes, solucionarios etc.

O bien, los padres pueden acompañar a sus hijos mientras estos se conectan a un portal web para ver clases y hacer tareas. En este caso, plataformas como Dawere podrían ser un aliado clave, al proveer toda la instrucción a través de su aula virtual.

El esquema modular (por materias):

Esta otra opción también cuenta con currículos listos, pero focalizados en aquellas asignaturas donde los padres consideren que necesitan apoyo. Esto les sirve como guía en cuanto al contenido, para que ellos guíen el avance de sus hijos.

Un ejemplo está en la asignatura de historia: como los padres no tienen que saber todos los acontecimientos y sus fechas, pueden seguir las lecciones temáticas del currículo y agregar ejercicios como recorridos virtuales en museos.

El modelo diseñado por la propia familia:

Por último, esta es la opción para las familias que optan por un diseño autónomo, siguiendo solo el currículo del Ministerio o Departamento de Educación respectivo.

Como se puede intuir, en este caso hay mayor libertad para la escogencia de los recursos y metodologías, con el fin de perseguir mejor los intereses propios del niño.

En síntesis, hay una variedad de formatos que se pueden adecuar mejor a las preferencias de cada familia, en función de sus particularidades. Y esto también se ha visto favorecido por el crecimiento del número de estudiantes en esta modalidad.

¿Cuánto ha crecido la educación en el hogar en años recientes?

Aunque el homeschooling ha tenido su epicentro en Estados Unidos, hay datos que reflejan una adopción global cada vez mayor.

En el caso de EE. UU., según cifras del Instituto Nacional de Investigación sobre Educación el Hogar, para el ciclo 2024-2025 hubo aproximadamente 3.4 millones de estudiantes de primaria y bachillerato en esta modalidad.

Si bien esta cifra solo equivale a un 6.26 % del total de población estadounidense en edad escolar, representa un aumento considerable frente a los 2.5 millones que se registraron en homeschooling para el año 2019.

Asimismo, no se puede dejar de lado que esto también trae implicaciones para la financiación educativa estatal, dada la liberación de cupos que supone en las escuelas públicas.

Para ello hay que tener presente un dato clave: según el referido Instituto, basado en datos de la Asociación Nacional de Educación de EE. UU., el coste promedio por alumno en una escuela pública supera los 18 mil dólares. Por ende, estos 3.4 millones de alumnos en educación en el hogar debieron suponer un ahorro de más de 64 mil millones de dólares.

Tal vez por ello, tal como indica un artículo de la revista The Economist, algunos estados de EE. UU. han apostado por subsidiar la educación en el hogar, a manera de incentivar la adopción de esta modalidad.

Después de todo, según el mismo Instituto, el gasto promedio por estudiante en homeschooling solo llega a unos 600 dólares anuales, lo que representa una inversión significativamente menor tanto para las familias como para el Estado.

Por otra parte, más allá del caso estadounidense, The Economist recoge datos que muestran un avance más pausado de esta modalidad en el resto del mundo, sin por ello dejar de ser considerable.

Así pues, para el año 2024, la educación en el hogar llegó a matricular a 112 mil estudiantes en el Reino Unido, en tanto que en Australia superó los 63 mil alumnos, y en Canadá logró alcanzar los 42 mil niños y jóvenes.

¿Qué explica esta variación entre Estados Unidos y el resto del mundo?

Un aspecto clave en ese sentido es el marco regulatorio al respecto, pues muchos países tienen normativas estrictas sobre la educación en casa, vista únicamente como una alternativa sujeta a restricciones.

De acuerdo con The Economist, este es el caso de países como China, Alemania, Países Bajos, España, Corea del Sur y Singapur, donde la asistencia escolar a centros educativos es obligatoria, según lo citado.

Mientras que en Estados Unidos, el reconocimiento al homeschooling también se ha traducido en una apertura regulatoria, con estados que no exigen un requisito mínimo de formación académica para los padres, y otros que ni exigen notificar a los distritos escolares la decisión de optar por la educación en el hogar, por ejemplo.

¿Por qué cada vez más familias eligen la educación en el hogar?

Como se dijo al inicio, puede haber muchas razones por las que una familia escoge esta modalidad, pero de acuerdo con el Dr. Brian Ray, presidente del Instituto Nacional de Investigación sobre Educación en el Hogar, las más comunes son:

  • Personalizar el currículo y el entorno de aprendizaje para cada estudiante.
  • Utilizar enfoques pedagógicos distintos a los de las escuelas tradicionales.
  • Proporcionar interacciones sociales guiadas con otros jóvenes y adultos.
  • Instruir en un conjunto especial de valores y creencias.
  • Garantizar un ambiente más seguro para los estudiantes, sobre todo frente a hechos como el bullying, la discriminación y la violencia física o psicológica.

No obstante, si bien parece que el homeschooling trae una variedad de beneficios para las familias y los estudiantes, ello no la libera de otros desafíos a evaluar.

¿Cuáles son los principales retos de la educación en el hogar?

Sin duda, la mayor preocupación sobre esta modalidad es cómo evaluar la calidad de la educación impartida, entendiendo que habrá variaciones entre cada hogar.

Si bien las familias pueden adecuarse a currículos, plataformas y programas de educación en el hogar, la mayor inquietud es cómo asegurar que en efecto cumple con unos estándares educativos.

Así lo reconoce la propia UNESCO en el informe referido al inicio, donde destacan no solo la carencia de datos adecuados y las deficiencias de los estudios realizados, sino también la dificultad para llevar registros, realizar inspecciones y evaluar “los rendimientos del aprendizaje”, según se lee.

Conclusiones: Educación en el hogar como alternativa

Como se ha visto, la educación en el hogar representa hoy una opción educativa por la que se decantan cada vez más familias en todo el mundo, lo que habla de un interés creciente por buscar una modalidad distinta al sistema tradicional.

Sin embargo, también trae desafíos que no se pueden ignorar, y que van más allá de la simple supervisión hogareña de padres y madres.

Tal vez la solución emergente pueda ser un sistema de acreditaciones especiales, donde agencias particulares puedan garantizar que en cada hogar se cumple con unos parámetros, estándares y requisitos previamente delineados.

Por supuesto, esto implicaría un reto a gran escala, pero daría impulso a un entorno de opciones escolares más competitivo, diverso y flexible, donde la educación se adapte al estudiante y no al revés.

Colegio del Futuro

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